Las Doctrinas de la Gracia en el Evangelio de Juan – (AUDIOTECA)

“¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!
Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?
¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?
Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.” – (Rom. 11:33-36)

Son estas palabras de Pablo, las que coronan y definen el espíritu profundamente bíblico que permean las así llamadas “Doctrinas de la Gracia”.

Cuando somos movidos, solo por la misericordia de Dios, a asomarnos a Su Palabra para allí empaparnos de su eterno y soberano amor, caemos de rodillas humillados y abrumados ante tanta gracia inmerecida actuando a nuestro favor.

Hemos sido rescatados por la obra maravillosa de nuestro Señor Jesucristo, pero, ¿por qué fue este sacrificio suyo necesario e imprescindible? ¿Por qué nos llegó el evangelio, cuál fue la razón para que estas buenas noticias vieran la luz? La causa fue la respuesta divina a nuestra condición o naturaleza, corrompida dramáticamente desde el mismo núcleo de nuestro ser y por cuya causa éramos conducidos irremediablemente hacia la perdición eterna. He aquí el primer motivo que originó el plan redentor de Dios y del cual nos habla la primera doctrina de la gracia: “La Corrupción Radical del Hombre”.

¿Y por qué, oh Señor, decidiste salvarme? ¿Quizás te elegí yo a ti, colaboré contigo de alguna manera o fuiste tú de manera soberana el que me eligió a mí? – esta pregunta, a continuación, es contestada por la Escritura con claridad y ternura a través de la segunda doctrina de la gracia: “La Elección Soberana e Incondicional de Dios”.

En el panorama de la redención se levanta majestuosa la cruz de Cristo. Sin ella no hubiera sido posible mi rescate. Ahí yace agonizante el crucificado, ofreciendo su vida por mí y por otros como yo. Su cuerpo está deshecho en dolores y quebrantos, ocupa mi lugar, aquel que me correspondía por mi propio pecado. Esa muerte inocente del Señor presenta una clara dimensión salvífica particular referida a mi persona. Constituyó un sacrificio eficaz y limitado, cuyos beneficiarios reales son aquellos que fueron escogidos por Él desde la eternidad pasada. Somos así abrumados por la tercera doctrina de la gracia: “La Expiación Particular o Limitada de la Muerte de Cristo”.

En este instante, cuando comienzo a ser consciente de estas grandes verdades una duda asalta mi mente. Vagando yo en oscuridad, errante y perdido, camino al infierno, muerto en mis delitos y pecados, odiando de forma natural a Dios, ¿qué extraña fuerza, oh Señor, pudo empujarme hacia tus brazos abiertos? ¿Qué impulsó mi corazón detenido y muerto hasta llegar a latir para desearte? – la gracia tuya, la voz del buen pastor que me llamaba de manera poderosa y me “ató” con su amor para atraerme hacia sí. Ahora nos habla e instruye la cuarta doctrina de la gracia: “El Llamado de la Gracia Irresistible de Cristo”.

Y por fin, ahora, casi al final, elevado a las alturas por un profundo gozo desatado al contemplar la maravillosa obra de salvación que ha obrado tu gracia en mí, me detengo nuevamente al observar mi propia debilidad y exclamo angustiado: “Oh Señor, ¿y ahora qué? ¿Cómo podré, a partir de aquí, guardar intacta tu salvación comprada con tu sangre preciosa? ¿Cómo seré capaz de mantener vivo mi llamamiento hasta el final sin perderlo por el camino que resta hasta llegar a la meta, pues soy frágil y mis caídas frecuentes sobre el polvo? – ahora nos responde la quinta doctrina de la gracia, afirmándonos en la seguridad eterna de la salvación que Cristo nos ha regalado: “La Gracia Preservadora de Cristo” nos auxiliará para experimentar la perseverancia final de los santos.

Estas son las doctrinas esenciales del cristianismo, con respecto a la salvación, que todo hijo de Dios debería conocer y amar. Ellas explican con precisión rigurosa la experiencia global de nuestra salvación y señalan a Dios como absoluto y soberano autor de la misma.

En esta breve serie de 9 conferencias R. C. Sproul, nos explica las doctrinas de la gracia a partir del evangelio de Juan y lo hace ciñéndose fundamentalmente a las propias palabras de Jesús, el cual las enseñó de manera clara y directa como parte de su mensaje de salvación. Estas doctrinas también son conocidas como los 5 puntos del calvinismo por cuanto constituyeron la posición inconfundible propuesta en la Reforma y fueron formulados por el teólogo francés Juan Calvino.

1/9 – Introducción

(Si lo deseas también puedes descargar este audio para escucharlo en tu mp3)

2/9 – La Corrupción Radical del Hombre (I)

(Si lo deseas también puedes descargar este audio para escucharlo en tu mp3)

3/9 – La Corrupción Radical del Hombre (II)

(Si lo deseas también puedes descargar este audio para escucharlo en tu mp3)

4/9 – La Elección Soberana de Dios

(Si lo deseas también puedes descargar este audio para escucharlo en tu mp3)

5/9 – La Redención Particular o Expiación Limitada (I)

(Si lo deseas también puedes descargar este audio para escucharlo en tu mp3)

6/9 – La Redención Particular o Expiación Limitada (II)

(Si lo deseas también puedes descargar este audio para escucharlo en tu mp3)

7/9 – La Gracia Irresistible de Cristo

(Si lo deseas también puedes descargar este audio para escucharlo en tu mp3)

8/9 – La Gracia Preservadora de Cristo o La Perseverancia Final de los Santos

(Si lo deseas también puedes descargar este audio para escucharlo en tu mp3)

9/9 – Aplicaciones Prácticas de las Doctrinas de la Gracia

(Si lo deseas también puedes descargar este audio para escucharlo en tu mp3)

 

NOTAS IMPORTANTES

  • Se ruega y agradece reportar cualquier incidencia o mal funcionamiento.
  • Todos los audios pueden ser descargados a fin de que puedas disponer de ellos cuando los necesites. Para ello debes pulsar sobre el link denominado “mp3” situado justamente debajo de cada audio, pero hazlo de la siguiente manera:Pulsa siempre sobre el link con el BOTÓN DERECHO DEL RATÓN (no con el izquierdo). Cuando se despliegue el menú correspondiente elige “GUARDAR DESTINO COMO” (opción que aparecerá si tu navegador es Internet Explorer) o bien “GUARDAR ENLACE COMO” (opción que aparecerá si usas Firefox)Una vez hecho esto el audio quedará almacenado en tu ordenador en el lugar que hayas definido para la descarga.

tags: doctrinas de la gracia, tulip,

Esta entrada fue publicada en Audioteca, Índice Temático, Doctrina, Doctrinas Bíblicas, Evangelio, Salvación y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.